Descubre la fuerza del Ashtanga Yoga
Una práctica que te conecta con tu cuerpo de forma directa. Aquí no buscamos la perfección — buscamos movimiento honesto, respiración consciente y un espacio donde puedas ser tú mismo mientras exploras lo que tu cuerpo puede hacer.
Conoce el programaPor qué Ashtanga funciona diferente
El Ashtanga no es solo estiramientos o posturas complicadas. Es un sistema que te enseña a moverte con intención, a respirar de manera que realmente sientas cada inhalación, y a construir fuerza desde adentro. Es metódico, sí — pero también sorprendentemente liberador una vez que encuentras tu ritmo.
Una práctica que evoluciona contigo
Empezamos donde estás ahora. No importa si nunca has hecho yoga o si llevas años probando diferentes estilos. El Ashtanga tiene algo único: una secuencia fija que repites, y con cada repetición descubres algo nuevo sobre cómo te mueves.
No se trata de hacer las posturas "perfectas" — se trata de entender tu propio cuerpo, de respirar cuando se pone difícil, y de darte cuenta de que la práctica cambia cada día porque tú cambias cada día.
Con el tiempo, lo que parecía imposible se vuelve familiar. Y eso no es magia — es simplemente lo que pasa cuando practicas con constancia y sin presión.
Los tres pilares de nuestra enseñanza
Respiración sincronizada
Todo en Ashtanga se mueve con la respiración. Aprendes a usar el Ujjayi — una respiración controlada que genera calor y te mantiene presente. Al principio puede sentirse raro, pero con el tiempo se convierte en tu ancla durante la práctica.
Secuencia progresiva
Seguimos la Serie Primaria, una secuencia diseñada para abrir tu cuerpo de forma lógica y segura. Cada postura prepara la siguiente. No saltamos pasos — construimos desde la base y avanzamos cuando tu cuerpo está listo.
Enfoque interno
Usamos drishti, puntos específicos donde dirigir la mirada durante cada postura. Esto no es arbitrario — te ayuda a mantener el equilibrio, calmar la mente y evitar distracciones. Es una forma simple pero efectiva de estar completamente en lo que haces.
Cómo se desarrolla tu práctica
Primeras semanas
Familiarización con el método
Te presentamos las posturas básicas y los saludos al sol. Aprendes la respiración Ujjayi y empiezas a entender cómo se siente sincronizar movimiento con respiración. Es normal sentirse torpe al principio — todos pasamos por ahí.
Segundo mes
Construcción de secuencia
Agregamos más posturas a tu práctica gradualmente. Empiezas a reconocer el patrón de la serie y tu cuerpo comienza a recordar el orden. La respiración se vuelve más natural y notas que puedes sostener las posturas con menos esfuerzo.
Tercer mes
Autonomía y ajustes
Ya conoces la secuencia completa de posturas fundamentales. Trabajamos en refinar tu alineación y en que practiques de forma más independiente. Aprendes a escuchar tu cuerpo y hacer modificaciones cuando las necesitas.
Después del tercer mes
Práctica personal sostenible
Tienes las herramientas para practicar por tu cuenta. Sabes cómo adaptar la práctica según cómo te sientes cada día. Puedes continuar profundizando en la Serie Primaria o explorar variaciones más avanzadas si quieres ese desafío.
Lo que realmente cambia con la práctica
No vamos a prometerte transformaciones milagrosas o resultados instantáneos. El Ashtanga funciona, pero funciona porque es una práctica que requiere tiempo y constancia.
La mayoría de las personas que continúan practicando notan cambios en su flexibilidad y fuerza después de algunas semanas. Pero lo más interesante suele pasar en otro nivel — mejor calidad de sueño, menos tensión en los hombros, más claridad mental cuando las cosas se ponen estresantes.
Algunos empiezan porque quieren estar en mejor forma física. Otros porque necesitan un momento de calma en su día. Al final, cada quien saca algo diferente de la práctica.
La práctica de Ashtanga se adapta a tu vida — no al revés. Puedes hacer la secuencia completa o solo la mitad. Lo importante es aparecer en el mat con regularidad, incluso cuando no tengas ganas.
Qué incluye nuestro programa introductorio
Diseñamos un recorrido estructurado pero flexible para que aprendas Ashtanga de forma sólida y a tu ritmo.
Sesiones guiadas presenciales
Clases de 90 minutos donde practicamos juntos la secuencia completa. Te damos ajustes individuales y respondemos dudas específicas sobre tu práctica. El grupo es reducido para que cada persona reciba atención directa.
Material de referencia detallado
Acceso a guías visuales de cada postura con indicaciones de alineación y respiración. Incluye videos que puedes consultar cuando practiques en casa, además de notas sobre errores comunes y cómo evitarlos.
Práctica personal supervisada
Sesiones de estilo Mysore donde practicas a tu propio ritmo mientras el instructor circula y te asiste cuando lo necesitas. Esta es la forma tradicional de aprender Ashtanga y la que mejor funciona para desarrollar autonomía.
Seguimiento de progreso individual
Conversaciones regulares sobre cómo avanza tu práctica. Identificamos qué posturas necesitan más trabajo y ajustamos el ritmo según tus necesidades. No hay prisas — cada persona tiene su propio tiempo de aprendizaje.